Evangelio de San Lucas 1, 57-66;80.
Hoy, celebramos solemnemente
el nacimiento del Bautista. San Juan es un hombre de grandes contrastes: vive
el silencio del desierto, pero desde allí mueve las masas y las invita con voz
convincente a la conversión; es humilde para reconocer que él tan sólo es la
voz, no la Palabra, pero no tiene pelos en la lengua y es capaz de acusar y
denunciar las injusticias incluso a los mismos reyes; invita a sus discípulos a
ir hacia Jesús, pero no rechaza conversar con el rey Herodes mientras está en
prisión. Silencioso y humilde, es también valiente y decidido hasta derramar su
sangre. ¡Juan Bautista es un gran hombre!, el mayor de los nacidos de mujer,
así lo elogiará Jesús; pero solamente es el precursor de Cristo.
Catequesis parroquial.
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