Evangelio de San Mateo 7, 15-20.
Jesús nos enseña que hay
buenos que se dañan y acaban dando frutos malos y que, al revés, hay malos que
cambian y acaban dando frutos buenos. ¿Qué significa que todo árbol bueno da
frutos buenos? Significa que el que es bueno lo es en la medida en que no se
rinde obrando el bien. Obra el bien y no se cansa. Obra el bien y no cede ante
la tentación de obrar el mal. Obra el bien y, si acaso llega a ceder ante el
cansancio de actuar así, de caer en la tentación de obrar el mal, o de asustarse
ante la exigencia, lo reconoce sinceramente, lo confiesa de corazón, se
arrepiente y vuelve a empezar. No basta decir: «¡Señor, Señor!». Como nos recuerda
Santiago, la fe se acredita a través de las obras: «Muéstrame tu fe sin las
obras, que yo por las obras te haré ver mi fe» (Sant 2,18).
Catequesis Parroquial.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario