Evangelio de San Mateo 8, 5-17.
Ayer
escuchamos la sanación de un leproso, hoy varias sanaciones, la primera la de
un criado de un centurión romano, por la fe de este, se logro este milagro, la importancia
de abogar por el otro; la segunda la de la suegra de Pedro, que, al ser sanada,
empezó a servir, después a muchas personas que curo, pero también que expulso
varios espíritus. Lo importante de este pasaje es como finaliza “El tomo
nuestras dolencias y cargo con nuestras enfermedades”, palabras que demuestran lo
que hizo Jesús por todos nosotros, para liberarnos, para descansar. Tengamos
fe, es lo que necesitamos.
Catequesis parroquial.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario