15 noviembre 2020

Evangelio del día 15 de Noviembre de 2020

EVANGELIO, TOMADO DE SAN MATEO (25,14-15; 19-21). Hoy, Jesús nos narra otra parábola del juicio. Nos acercamos a la fiesta del Adviento y por tanto el final del año litúrgico está cerca. Dios, dándonos la vida, nos ha entregado también unas posibilidades más pequeñas o más grandes de desarrollo personal, ético y religioso. No importa si uno tiene mucho o poco, lo importante es que se ha de hacer rendir lo que hemos recibido. El hombre de nuestra parábola, que esconde su talento por miedo al amo, no ha sabido arriesgarse. Quizá el núcleo de la parábola pueda ser éste: hemos de tener la concepción de un Dios que nos empuja a salir de nosotros mismos, que nos anima a vivir la libertad por el Reino de Dios. La palabra "talento" de esta parábola que no es nada más que un peso que denota la cantidad de 30 Kilogramos de plata ha hecho tanta fortuna, que incluso ya se la emplea en el lenguaje popular para designar las cualidades de una persona. Pero la parábola no excluye que los talentos que Dios nos ha dado no sean sólo nuestras posibilidades, sino también nuestras limitaciones. Lo que somos y lo que tenemos, eso es el material con el que Dios quiere hacer de nosotros una nueva realidad. La frase “a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aún lo que tiene se le quitará”, no es sino naturalmente, una máxima para animar al consumo y esto sólo se puede entender a nivel de amor y de generosidad. La invitación hoy, es para que nosotros examinemos cuanto nos ha dado el Señor, lo hemos sabido realmente trabajar como es debido, cuestionarnos un poco no está mal, es solo saber si lo estamos haciendo bien; aprovechemos estos días de cuarentena, vamos a elevar los ojos a Dios a presentarle todo lo que hay en nuestras vidas, no es momentos de desanimarnos. Nos hemos caracterizado por ser una tierra levítica y Pueblo de fe. Efectivamente, si correspondemos a los dones de Dios confiando en su ayuda, entonces experimentaremos que es él quien da el incremento: “Las historias de tantas personas sencillas, bondadosas, a las que la fe ha hecho buenas, demuestran que la fe produce efectos muy positivos y al revés: también hemos de constatar que la sociedad, con la evaporación de la fe, se ha vuelto más dura…” (Benedicto XVI). Neida Méndez – Proclamador de la Palabra parroquial.

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