Evangelio de San Marcos 14, 12-16; 22-26.
Este
evangelio presentado por Marcos nos recuerda que la fracción del pan es
importante para la comunidad parroquial, para la Iglesia en general, porque
junto con la palabra es el motor de la vida cristiana. Cuando comemos el pan no
lo hacemos solos, sino que en la mesa están todos los enfermos, los presos, los
ancianos, los niños indefensos, las mujeres maltratadas, las familias, los
matrimonios, en definitiva, la humanidad. Y en esta mesa nos unimos a Cristo,
por ello deberíamos caer en cuenta que recibir el Cuerpo de Cristo nos compromete
en nuestra cotidianidad, nos lleva a ser coherentes en nuestra forma de vida
desterrando el odio, la duda, la ira, todo lo que aporte y denigre al ser
humano.
Catequesis
parroquial.
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