09 noviembre 2020

Evangelio del día 09 de Noviembre de 2020

EVANGELIO, TOMADO DE SAN JUAN (2,13-22).- Hoy, se nos recuerda que aunque Dios no puede ser contenido entre las paredes de ningún edificio del mundo, desde muy antiguo el ser humano ha sentido la necesidad de reservar espacios que favorezcan el encuentro personal y comunitario con Dios. Al principio del cristianismo, los lugares de encuentro con Dios eran las casas particulares, en las que se reunían las comunidades para la oración y la fracción del pan, la comunidad reunida era como también hoy es el templo santo de Dios. Con el paso del tiempo, las comunidades fueron construyendo edificios dedicados a las reuniones litúrgicas, la predicación de la Palabra y la oración. Y así es como en el cristianismo, con el paso de la persecución a la libertad religiosa en el Imperio Romano aparecieron de las grandes basílicas. En estos días de pandemia, donde los templos se encuentran cerrados, la invitación a la población de Pregonero es a no perder de vista que el verdadero lugar de encuentro del hombre con Dios, el auténtico templo, es Jesucristo. Por eso, él tiene plena autoridad para purificar la casa de su Padre y pronunciar estas palabras: “Destruid este templo y en tres días lo levantaré”. Gracias a la entrega de su vida por nosotros, Jesucristo ha hecho de los creyentes un templo vivo de Dios. Por esta razón, el mensaje cristiano nos recuerda que toda persona humana es sagrada, está habitada por Dios, y no podemos profanarla usándola como un medio. Neida Méndez – Proclamadora de la Palabra parroquial.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario