23 septiembre 2020

Los jóvenes y la pandemia del Covid-19

A finales del 2019 en la localidad de Wuhan – China- aparece por primera vez una enfermedad infecciosa causada por un virus respiratorio "Coronavirus", denominado por sus características microbiológicas como: SARS-CoV-2, el cual produce síntomas similares a los de la gripe o catarro común y en algunos casos graves síndrome de dificultad respiratoria, lo que llevó el 11 de Marzo de 2020 a que la Organización Mundial de la Salud declarará que el coronavirus SARS-CoV-2 pasaba de ser epidemia a una pandemia. Por este motivo a nivel mundial se comienzan a tomar medidas sanitarias específicas, para evitar el contagio por coronavirus, recomendaciones como la del uso de tapaboca, guantes, lavado frecuente de las manos, uso de soluciones alcoholadas y lo más importante el aislamiento. La pandemia del COVID-19 ha perturbado todos los aspectos de nuestras vidas: empleo, educación, bienestar mental, así como aspectos de índole familiar y espiritual. Pero ¿cómo afecta a los jóvenes?, ¿dónde quedan sus proyectos de vida?. Un estudio por parte de la Organización Mundial del Trabajo, reveló el impacto sin precedentes de la pandemia: Uno de cada seis jóvenes ha dejado de trabajar, el 60% de los jóvenes creen que sus estudios se retrasarán y uno de cada seis podría padecer ansiedad o depresión, incluso perder su fe. ¿Qué debemos hacer?. Frente al cambio de rutina y el confinamiento, los jóvenes nos vemos obligados a adaptarnos de una forma diferente del empleo del tiempo. Debemos encontrar un nuevo enfoque haciendo planes y estableciendo nuevas metas. Positivamente emplear el tiempo en actividades que no podíamos hacer durante el trabajo y/o el estudio es una forma de avanzar, así como retomar la lectura, aprender algún idioma, aprovechar las plataformas digitales, un nuevo modo de aprendizaje, que nos hará sentir mejor. ¿Y dónde queda nuestra fe? ¿Podemos caer en angustia y desesperanza ? Podemos sentir que hemos perdido nuestra fe o que nos alejamos más de Dios motivado al cierre de los templos como medida de prevención, pero sabemos que la Palabra de Dios nos consuela y que su Espíritu Santo está con nosotros en este tiempo de aflicción. Jóvenes hermanos, hoy Dios nos llama con más ánimo a practicar grandes virtudes en tiempos tan difíciles: la esperanza, la caridad, la humildad, cómo lo testimonió el Siervo de Dios, Carló Acutis, un joven italiano ciberapóstol que nunca perdió su fe, sino que día a día aumento su amor por la eucaristía diaria y su proyecto de vida era: "estar siempre unido a Jesús". En Mateo 11,28 encontramos: "Venid a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo os aliviaré", pues es el momento de buscar grandes ideales como los de Cristo, ya es hora joven de seguir adelante de traer tus sueños al mundo. El papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud efectuada en Panamá dijo: "Jóvenes no tengan miedo, que están para más", por lo que ratifico que estamos para dar más y para ayudar a muchos más. Que nuestro propósito sea el de ser mejores jóvenes en conducta, en palabra, en amor al prójimo, en espíritu y en pureza, que nuestras vidas vaya en concordancia con los planes de Dios. Eudes Alfredo Luna - Feligrés de la Parroquia "San Antonio de Padua"

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